Yerba Buena trató y aprobó su nuevo Código Urbano

La norma impulsada por el intendente Pablo Macchiarola fue debatida en el Concejo Deliberante, donde resultó empatada y debió ser definida por el presidente del cuero. Los principales cambios y los puntos claves.

En clima de tensión y un recinto lleno, el Concejo Deliberante de Yerba Buena aprobó el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU). Entre los 10 concejales hubo reproches y cuestionamientos, por lo que la votación resultó empatada y se definió en favor del oficialismo por el voto desempate del presidente, Javier Jantus (Cambia Tucumán).

Jantus señaló que era necesario hacer una reforma al COU vigente (Ordenanza 613, del año 1994). Repasó que se trabajó durante más de dos años, con aportes de vecinos, concejales y profesionales. “No es algo que se haya definido a la ligera”, expuso.

En la norma se destaca la creación de una comisión permanente de seguimiento de la nueva normativa. “Es un momento crucial. Estás normas tratan de ordenar las construcciones que los privados vayan a hacer. Va a ser en beneficio de la ciudad”, aseguró.

Por su parte, Álvaro Apud (PRO) remarcó que no es correcto decir que el COU vigente está obsoleto ya que tuvo 14 modificaciones en todo este tiempo. Cuestionó los cambios de último momento en el dictamen sin tener tiempo de estudiarlos. “Estamos de acuerdo con que se necesita una modificación en el Código, pero no sabemos cuál es la urgencia”, dijo.

La concejal María Decoud Griet (Creo en mi ciudad) se expresó muy crítica hacia el proyecto que envió el Departamento Ejecutivo Municipal que encabeza Pablo Macchiarola. Mencionó que no sólo habrá problemas por las construcciones en altura (planta baja y hasta cuatro pisos), sino también con los servicios porque se concentrarán más personas en menos espacio. “Es un código de urbanización inmobiliario”, se despachó.

Los principales cambios del nuevo Código de Ordenamiento Urbano (COU):

1) La principal novedad para los desarrollos inmobiliarios de barrios privados (contemplados en el capítulo 4 de la propuesta, que fija los lineamientos para las “urbanizaciones especiales”) es que se les pone un límite de 250 metros para asegurar la conectividad de la ciudad y evitar barreras físicas enormes como ocurre en la actualidad. Se consignó que si una urbanización especial excede esa longitud, se deben abrir calles públicas intermedias y cederlas al municipio, con infraestructura.

2) Otro cambio es que los conjuntos inmobiliarios deberán “abrir lotes hacia la vía pública a fin de evitar frentes cerrados continuos que generen condiciones urbanas no convenientes”. De esta manera, el Municipio busca dar vida a las calles y evitar que haya nuevos “paredones muertos” como sucede, por ejemplo, en calle Bascary, entre avenida Perón e Higueritas. El proyecto, sin embargo, plantea que en casos inferiores a 80 metros de longitud serán las autoridades municipales las que evaluarán la aplicación de la disposición.

3) El COU sancionado indica que la altura máxima varía según la ubicación de la propiedad en las diferentes áreas urbanas y corredores comerciales del municipio. Se busca que en áreas residenciales exclusivas, mixtas, de integración territorial y de protección patrimonial (APP1) la altura máxima sea de dos niveles: planta baja y un piso (8 metros). Para la APP2 (zona comprendida en las cercanías de la Plaza Vieja), en tanto, se permitiría una altura de 11 metros; es decir, planta baja y dos niveles más. La propuesta también establece diferencias según la zona, como el Corredor Comercial de la avenida Perón (C1). Se permitirían tres niveles en el sector entre Camino del Perú y calle Juan B Terán; hasta cinco niveles (planta baja y cuatro pisos) entre Terán y Maderuelo o tres niveles entre Maderuelo y pasaje Lisboa; y hasta dos niveles entre el pasaje y la rotonda a Horco Molle. Para el Corredor Comercial Solano Vera/Maderuelo (C3) se contemplan hasta tres niveles. Otro sector donde se permitirían construcciones de cinco niveles (planta baja y cuatro pisos) es en la zona norte de la avenida Perón.

4) La norma sancionada establece Áreas de Protección Patrimonial con el objetivo de preservar sectores emblemáticos por su valor histórico, paisajístico y ambiental. La denominada APP1, abarca el “casco viejo”, una zona originada en 1906 que comprende 25 manzanas en torno a la Plaza Nougués. Su trazado regular, las viviendas rodeadas de jardines y su función institucional inicial le otorgan una identidad singular, reconocida por la Ley 7.535. Además, se incorpora una ampliación (AAPP1) que incluye áreas colindantes con similares características de baja densidad y fuerte presencia vegetal. La oposición, sin embargo, dijo que se permitirá conjuntos habitacionales, un metro más alto para las construcciones (de siete a ocho metros) y mayor densidad poblacional por hectárea (de 150 a 200).

Fuente: El Tucumano

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