Educación de Tucumán celebró el Día de la Lengua de Señas Argentina en «Con Mucho Picante»

En el marco del Día de la LSA, especialistas del Ministerio de Educación visitaron el piso para concientizar sobre la importancia de derribar barreras comunicacionales y fortalecer la identidad de la comunidad sorda en las escuelas de la provincia.

Por Redacción Con Mucho Picante Publicado el 16 de abril de 2026

Ayer, 15 de abril, el estudio de Con Mucho Picante se llenó de manos que hablan. En una entrevista cargada de sentido y compromiso, recibimos a representantes del Ministerio de Educación de Tucumán para conmemorar el Día de la Lengua de Señas Argentina (LSA), una fecha que no solo celebra un idioma, sino que reivindica un derecho humano fundamental: el derecho a la identidad y a la comunicación.

Durante la charla, se destacó el trabajo que se viene realizando desde la Modalidad de Educación Especial para garantizar que las escuelas sean espacios verdaderamente inclusivos. Las docentes explicaron que la LSA es la lengua natural de las personas sordas y que su reconocimiento oficial (logrado por ley en 2023) ha sido un hito histórico para la comunidad en todo el país.

Puntos clave de la entrevista:
Identidad y Patrimonio: Se hizo hincapié en que la LSA no es «mímica» ni un conjunto de gestos aislados, sino un sistema lingüístico complejo con gramática propia que forma parte del patrimonio cultural de la comunidad sorda.

La Escuela como Puente: El Ministerio de Educación busca fortalecer la presencia de intérpretes y mediadores lingüísticos para que los alumnos sordos puedan acceder a los contenidos curriculares en su propia lengua.

Concientización Social: Las invitadas invitaron a la sociedad tucumana a interesarse por aprender, al menos, las señas básicas para fomentar una convivencia más empática.

«La lengua de señas es el puente que nos permite encontrarnos. Cuando un niño sordo tiene acceso a su lengua desde temprana edad, se le abren las puertas al mundo y al conocimiento», resaltaron durante el encuentro.

El cierre de la nota tuvo ese toque especial que nos caracteriza, recordándonos que la inclusión no es solo una palabra bonita, sino una práctica diaria que se construye entre todos.

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